Desde entonces empresarios de distinto pelaje prometiendo creación de empleo (¿quién se lo cree a estas alturas con 5 millones de trabajadores en paro?) han aprovechado para hacer lo que mejor saben hacer: apropiarse del patrimonio colectivo, gracias a las ayudas que les da el Estado y todas las administraciones regionales y locales.
Como muestra, los 5,6 millones de euros que se embolsó Dhul que ni siquiera ha realizado los cursos de formación prometidos.
También han desfilado el ex-gobernador civil de Cádiz, Campofrío, y Proinserga, ninguno ha dado nada a los trabajadores, no han hecho más que engañarles y estafarles.
Todo ello con la complicidad de las administraciones, que una y otra vez demuestran del lado de quién están: de los empresarios.
Esto es un ejemplo más, de cómo mientras a las familias trabajadores se les roba la casa por quedarse sin trabajo (lo cual deciden los empresarios) y a los que no pagan los salarios de los trabajadores se les proteje y premia en foros económicos donde participa lo más granado de la sociedad (empresarios, políticos, banqueros, terratenientes...).
Aquellos que generamos toda la riqueza, quienes ponemos en marcha la sociedad día tras día, somos ninguneados, machacados por leyes hechas para el patrón, y golpeados por la policía cuando no nos quedamos callados.
Es hora de pasar a la ofensiva. De organizar a todos los trabajadores a través de la unidad de sus representantes más directos y olvidándose de las siglas que hasta ahora fragmentan a la clase obrera en mil pedazos.
Es hora de vertebrarnos como un sólo cuerpo, en nuestras manos está toda la producción y sin nosotros no funciona nada.
Es el momento de imponer nuestras condiciones.
¡VIVA LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES DE PRIMAYOR!
¡VIVA LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!
¡ABAJO LA EXPLOTACIÓN Y EL CAPITALISMO!